Lo que comenzó como un experimento de la CIA en plena Guerra Fría, explorando el poder de la mente humana, hoy se ha transformado en uno de los proyectos de infraestructura de inteligencia artificial más ambiciosos de la historia. Proyecto Stargate tiene dos significados muy distintos: uno ligado al espionaje psíquico y otro a la construcción de la red de supercomputación de IA más grande del mundo.
El Proyecto Psíquico Stargate de la CIA
En la década de 1970, el Ejército de EE. UU. y la CIA lanzaron Project Stargate, una iniciativa para investigar la percepción extrasensorial (ESP) y la “visión remota” como herramientas de inteligencia. En Fort Meade, Maryland, investigadores y militares realizaron miles de experimentos para determinar si estas habilidades podían dar ventaja en seguridad nacional. Sin embargo, en 1995, tras resultados mixtos, el programa se dio por terminado. Aunque no cumplió sus promesas, dejó un legado de curiosidad, escepticismo y fascinación sobre el potencial humano.
El Stargate Moderno: Una Infraestructura de IA de $500 Mil Millones
Avanzando hasta 2025, Stargate renace como un colosal proyecto privado de infraestructura para IA. Con una inversión anunciada de $500 mil millones, busca expandir el poder computacional de OpenAI mediante la construcción de grandes centros de datos en Estados Unidos. La primera fase destina $100 mil millones a dos instalaciones en Abilene, Texas, cuya finalización se proyecta para finales de 2025. Estos centros impulsarán el entrenamiento y la operación de modelos de IA de próxima generación.
¿Quiénes participan?
El proyecto es liderado por SoftBank y OpenAI, con socios tecnológicos como Microsoft, NVIDIA, Oracle y Arm. La primera ronda de financiamiento provino de SoftBank, OpenAI, Oracle y MGX. Mientras OpenAI asume el liderazgo operativo, SoftBank garantiza el respaldo financiero. Además, participan aliados en energía, construcción y diseño para sostener la vasta infraestructura.
Objetivos y beneficios
- Posicionar a EE. UU. como líder global en innovación de IA.
- Crear hasta 100,000 nuevos empleos en sectores de construcción, tecnología y energía.
- Acelerar avances en salud, finanzas, defensa y educación basados en IA.
- Sentar las bases de una reindustrialización estadounidense impulsada por la tecnología.
Retos y preocupaciones
Aunque promete grandes beneficios, el proyecto enfrenta retos. Los centros de datos consumen enormes cantidades de energía y agua, lo que genera preocupaciones ambientales. También existen dudas de gobernanza: los riesgos de sesgo, desinformación y uso indebido de la IA requieren regulación clara. En 2025, medios reportaron fricciones entre SoftBank y OpenAI respecto a contratos y ubicación de los centros. Aunque al inicio se planearon varias instalaciones, los objetivos se ajustaron: completar al menos un gran centro para finales de 2025 y, a largo plazo, alcanzar 10 gigavatios de capacidad global.
Expansión internacional
Más allá de EE. UU., Stargate avanza con el programa OpenAI for Countries. En mayo de 2025 se lanzó Stargate UAE, y en julio del mismo año, Stargate Noruega, enfocado en energías renovables. Estas iniciativas demuestran una visión más amplia: no solo infraestructura, sino un ecosistema global de IA para naciones democráticas.
Línea de tiempo del proyecto
- 21 enero 2025: Trump anuncia Stargate junto a Sam Altman, Masayoshi Son y Larry Ellison.
- 31 enero 2025: OpenAI publica detalles para socios de energía, tierra e ingeniería.
- 22 mayo 2025: Lanzamiento de Stargate en Emiratos Árabes Unidos.
- 30 mayo 2025: Fecha original de entrega del primer centro en Abilene, incumplida.
- 21 julio 2025: Se confirman retrasos y se ajusta el objetivo a un centro para fin de año.
- 31 julio 2025: Lanzamiento de Stargate Noruega, primer proyecto europeo.
- 15 septiembre 2025: Estimación inicial de entrega del segundo centro en Abilene, poco probable de cumplir.
¿Por qué importa?
Ambos Stargates —el programa psíquico del siglo XX y el proyecto de IA del XXI— reflejan la búsqueda humana por explorar lo desconocido. Uno investigó los límites de la mente, el otro los de la tecnología. Juntos, narran una historia de ambición, innovación y la eterna curiosidad por el poder y el conocimiento.